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sábado, 26 de marzo de 2016

El Trastorno por Mediocridad Inoperante Activa (sÌndrome MIA)

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El Trastorno por Mediocridad Inoperante Activa (sÌndrome MIA) Psiquis, 1997, 18 (6): 229-231 El Trastorno por Mediocridad Inoperante Activa (sÌndrome MIA) J. L. Gonz·lez de Rivera y Revuelta Catedr·tico de PsiquiatrÌa. Instituto de Psicoterapia e InvestigaciÛn Psicosom·tica. Avenida de Filipinas, 52 - 28003 Madrid. www.psicoter.es Resumen La 'presiÛn por la excelencia', o tensiÛn interna que fuerza a la superaciÛn del estado actual, es un rasgo propio de la condiciÛn humana, que se actualiza directamente mediante la creatividad, o de manera vicariante indirecta, a travÈs de los distintos aspectos del interÈs, el aprecio o la aspiraciÛn hacia lo excelente. Cuando esta ìpresiÛn por la excelenciaî supera las posibilidades de expresiÛn, pueden aparecer distintos tipos de patologÌa, de tipo neurÛtico, psicÛtico o adictivo. En el polo opuesto, el defecto o inhibiciÛn de la presiÛn por la excelencia tambiÈn origina patologÌa de tipo caracterÌal, que hemos denominado ì-trastornos de mediocridad". El tipo 1 o forma simple es pr·cticamente asintom·tico, caracterizado por hiperadaptaciÛn y falta de originalidad. El tipo 2, forma inoperante o pseudo-creativa, aÒade rasgos pasivo-agresivos y tendencias mimÈticas a reproducir las formas externas de los procesos normales de actualizaciÛn. El tipo 3, o mediocridad inoperante activa (MIA), es la forma m·s maligna, con exacerbaciÛn de las tendencias repetitivas e imitativas, exagerada apropiaciÛn de los signos externos de creatividad y excelencia, ansia de notoriedad que puede llegar hasta la impostura, (pretender ser algo que no es) y, sobre todo, intensa envidia hacia la excelencia ajena, que procura destruir por todos los medios a su alcance. Palabras clave: Trastorno de personalidad. Creatividad. Envidia. EstrÈs laboral. Abstract: Active inoperative mediocrity disorder (AIM syndrome) The 'pressure for excellence" or inner tension towards superation of current limitations, is actualised through creativity or, in a vicarious way, through attraction and admiration for excellency in others. lf this 'pressure for excellency' is greater than the abilities or possibilities for expression, the frustration may originate neurotic, psychotic or addictive psychopathology. In the other extreme, the defect or inhibition of the 'pressure for excellence' also originates pathology, which we term 'mediocrity disorders' Three forms are described: I Simple, almost asymptomatic, with hiperadaptation and lack of originality. II. inoperative or pseudo-creative, with passive-aggressive traits and tendencies to reproduce the external manifestations of the normal processes of self actualisation. And 111, Active Inoperative, the malignant form, with exaggeration of the repetitive and imitative tendencies of type 11, active impersonation of the external signs of excellency, including pretensions of notoriety and demands for undeserved respect and admiration, and jaleous envy against brilliant and excellent people, with destructive trends. Key words: Personality disorder. Creativity. Imposture. Envy. Organisations. Work stress JL Gonzalez de Rivera Sindrome MIA 2 La psicometrÌa tradicional persigue la determinaciÛn de los valores medios de los diferentes rasgos de personalidad y funciones mentales, con objeto de esclarecer las caracterÌsticas normales de la poblaciÛn general. SaliÈndose de esta corriente, Abraham Maslow, uno de los fundadores de la PsicologÌa Humanista, propuso estudiar la personalidad de individuos excepcionales, convencido de que en ellos se presentan, de manera anticipada, rasgos que ser·n generalizados en un futuro estadio evolutivo de la humanidad. En apoyo de su hipÛtesis, aporta Maslow dos tipos de observaciones: La irrupciÛn ocasional en ciertos individuos de episodios intensos de inspiraciÛn creativa y alto rendimiento, que denominÛ 'experiencias punta' o ìpeak experiencesî (1), y el deseo de avanzar en el desarrollo y perfeccionamiento espiritual, presente en la mayorÌa de seres humanos de manera m·s o menos explicita, y que Maslow interpreta como una percepciÛn intuitiva del embriÛn de ese futuro estado evolutivo (2). La aspiraciÛn por la excelencia puede ser considerada como una cualidad humana normal, independientemente del grado en que pueda llegar a ser actualizada por cada individuo concreto. Como con todas las pulsiones, su frustraciÛn puede desembocar en distintos tipos de psicopatologÌa (3). Algunos de los trastornos descritos en individuos con alta presiÛn por la excelencia han sido el 'mecanismo psicodin·mico progresivo de la adicciÛn' (4), la 'psicosis creativa', un tipo de psicosis f·sica afÌn a las psicosis cicloides (5), y ciertas formas de neurosis (3). Por otra parte, la ausencia total de todo tipo de interÈs, aprecio o aspiraciÛn hacia lo excelente tambiÈn puede dar origen a cierto tipo de patologÌa, que englobamos bajo el tÈrmino general de trastornos por mediocridad, y cuya descripciÛn preliminar es el objetivo de este trabajo. El elemento com˙n de los trastornos por mediocridad es el defecto o inhibiciÛn de la disposiciÛn o actitud que hemos denominado 'presiÛn por la excelencia', y cuya presencia, m·s o menos operativa, consideramos propia de la naturaleza humana. Seg˙n las formas de asociaciÛn de este defecto con otros sÌntomas, clasificamos los sÌndromes de mediocridad en tres tipos principales: Tipo 1: Forma simple. Constituye la manifestaciÛn m·s sencilla, que no es grave, y puede f·cilmente pasar desapercibida. La mediocridad favorece la conformidad, y, en muchas culturas, la conformidad asegura la felicidad. El mediocre simple, aunque es incapaz de toda creatividad, puede seguir caminos ya bien trazados, es un buen consumidor, se adapta bien al mundo materialista en que vivimos, y, con un poco de entrenamiento, puede llegar a reproducir en su conducta las formas externas de procesos creativos de Ìndole tanto artÌstica como cientÌfica. Tipo 2: Mediocridad inoperante, un poco m·s grave, en la que se presentan ya algunas complicaciones susceptibles de dificultar una buena adaptaciÛn. Mientras que el mediocre simple sigue razonablemente las directrices predominantes, sin esforzarse m·s all· de las mÌnimas exigencias externas, en este segundo tipo se aÒaden elementos pasivoagresivos y una cierta tendencia a imitar los procesos de actualizaciÛn del sujeto normal. Como esta actualizaciÛn o 'manifestaciÛn de los constructos del mundo interno en la realidad externa' (6) constituye la operaciÛn principal de la presiÛn por la excelencia, hemos denominado al mediocre tipo 2 'inoperante', aunque tambiÈn hubiera sido apropiado llamarle ìpseudoperanteî o JL Gonzalez de Rivera Sindrome MIA 3 ìpseudocreativoî. Al serle todo igual, y no distinguir lo bello de lo feo, ni lo bueno de lo malo, el mediocre inoperante no siente inclinaciÛn por propiciar progresos de ning˙n tipo, y todo aquello en lo que interviene est· condenado al estancamiento. Como ocurre con muchos trastornos de la personalidad, son las personas del entorno las que sufren, m·s que el propio enfermo, que suele estar bastante satisfecho de su inoperancia o pseudocreatividad. El mediocre inoperante produce y estimula maniobras repetitivas e imitativas, es m·s proclive al consenso que al descubrimiento, y prefiere lo trillado a lo innovador. En la mayorÌa de los casos, esta patologÌa no tiene grandes repercusiones sociales, excepto cuando el mediocre inoperante ocupa puestos clave o de cierta responsabilidad. En estos casos, la organizaciÛn que lo padece empieza pronto a dar muestras de par·lisis funcional progresiva, generalmente acompaÒada de hiperfunciÛn burocr·tica, con la que se intenta disimular la falta de operatividad. Tipo 3: Mediocridad Inoperante Activa, abreviadamente, sÌndrome MIA. Es la variante realmente maligna, tanto por sus efectos como por sus peligrosas tendencias destructivas e invasivas. En primer lugar, el individuo afecto de MIA desarrolla f·cilmente una gran actividad, inoperante, por supuesto, acompaÒada de un gran deseo de notoriedad y de control e influencia sobre los dem·s, que puede revestir de tintes casi mesi·nicos. Cuando se desenvuelve en ambientes acadÈmicos, por otra parte muy susceptibles a la infecciÛn por MIA, adopta poses de maestro, sin ning˙n mÈrito para ello, fenÛmeno bien descrito por Oliva (7) El MIA tiende a infiltrar organizaciones complejas, particularmente aquÈllas que ya est·n afectadas por algunas de las formas menores del sÌndrome. F·cilmente puede llegar a encapsularse en pequeÒos grupos o comitÈs que no producen nada, pero que se asignan funciones de 'seguimiento y control' que les permite entorpecer o aniquilar el avance de individuos brillantes y realmente creativos. El MIA que tiene alg˙n poder en puestos burocr·ticos tiende a generar grandes cantidades de trabajo innecesario, que activamente impone a los dem·s, destruyendo asÌ su tiempo, o bien intenta introducir todo tipo de regulaciones y obst·culos destinados a dificultar las actividades realmente creativas. Por otra parte, el Mediocre Inoperante Activo es particularmente proclive a la envidia, y sufre ante el bien y el progreso ajenos. Mientras que las formas menores presentan simplemente incapacidad para valorar la excelencia, el MIA procura adem·s destruirla por todos los medios a su alcance, desarrollando sofisticados sistemas de persecuciÛn y entorpecimiento. Nunca reconocer·, por ejemplo, los mÈritos que un individuo brillante realmente re˙ne para lograr un premio o posiciÛn, sino que atribuir· todo Èxito ajeno a relaciones con personas influyentes o injusticias del sistema. De la misma manera, f·cilmente callar· cualquier informaciÛn que permita valoraciones positivas sobre otros, mientras que amplificar· y esparcir· todo rumor o dato equÌvoco que invite a la desvaloraciÛn y desprestigio de esas mismas personas. JL Gonzalez de Rivera Sindrome MIA 4 BibliografÌa 1. MASLOW, A. H.: Religions, Values and Peak Experiences. Ohio State University Press, Chicago, 1964. 2. MASLOW, A. H.: Towards a Psychology of Being. Litton, New York, 1968. 3. JUNG, C. G.: Modern Man in Search of a Soul. Harper, New York, 1933. 4. GONZALEZ DE RIVERA, J. L.: PsicopatologÌa Psicodin·mica de la Drogodependencia. Psiquis, 1993; 14:61-70. 5. GONZALEZ DE RIVERA, J. L.: Creativity and Psychosis in Scientific Research. American Joumal of Psychoanalysis, 1993, 53:77-84. 6. GONZALEZ DE RIVERA, J. L.: CreativÌdad y estados de conciencia