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sábado, 5 de marzo de 2011

La Fundación Arte y Mecenazgo ha redactado unas medidas sobre el sector que van de la reforma tributaria al impulso de un mecenazgo activ

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El sector privado también reclama al Gobierno una Ley de Fomento del Arte

La Fundación Arte y Mecenazgo ha redactado unas medidas sobre el sector que van de la reforma tributaria al impulso de un mecenazgo activo

Día 03/03/2011
VÍCTOR LERENA
F. Calvo Serraller, L. Rodés, Mª M. Benegas, I. Valcárcel, J. de Aizpuru, R. Gómez-Baeza, ayer en el CaixaForum Madrid
El mundo del arte ha despertado del letargo en el que se hallaba sumido desde hacía tiempo. Son muchas las voces que reconocen que «ya tocaba». Poco antes de ARCO seis asociaciones profesionales de ámbito estatal presentaron un documento de medidas de apoyo al mundo del arte con el fin de que sean contempladas en el Plan Estratégico para las Artes Visuales que el Ministerio de Cultura planea y que desea consensuar con las Comunidades Autónomas y los representantes del sector. Días después, la ministra de Cultura anunció que estaba en marcha dicho Plan y que este mes la directora general de Bellas Artes, Ángeles Albert, comenzaría a reunirse con distintos colectivos y profesionales (no ha perdido el tiempo y ya ha habido una primera reunión). Se prevé que la Ley de Fomento del Arte esté lista antes de verano.
Ayer conocíamos otro proyecto en esta misma línea, aunque ahora llega desde la iniciativa privada. La Fundación Arte y Mecenazgo, creada a iniciativa de «la Caixa» e importantes personalidades del mundo del arte en 2007, ha impulsado su gestión desde que en 2010 asumiera la presidencia Leopoldo Rodés y la dirección pasara a Mercedes Basso. Como vicepresidentes, Isidro Fainé y Ricard Fornesa. En su Patronato, nombres como el duque de Huéscar, Juan Abelló, la baronesa Thyssen o Alicia y Esther Koplowitz, marquesas de Bellavista y de Casa Peñalver, respectivamente. Y, arropando este proyecto, la Santísima Trinidad del Museo del Prado —Plácido Arango, Miguel Zugaza y el duque de Soria—; el presidente del Patronato del Reina Sofía, Guillermo de la Dehesa, y numerosas personalidades del mundo de la cultura.

Estímulo y divulgación

Esta fundación trata de promover el coleccionismo a través de su estímulo y divulgación, incentivar la participación privada en la difusión pública de la cultura y fomentar la confianza en el mercado del arte. Entre sus objetivos, poner de relieve el papel de las colecciones privadas —que las hay, y muy buenas en España, aunque en muchos casos no salgan a la luz— en la recuperación, conservación y creación del patrimonio artístico español; propiciar el encuentro de los distintos agentes del mundo del arte, crear estudios de mercado del arte y de colecciones, así como eliminar para siempre ese manido tópico de elitismo y exclusividad que suelen atribuir a los coleccionistas.
Entre las iniciativas más interesantes puestas en marcha por la Fundación Arte y Mecenazgo, mejoras en el marco jurídico. Es el caso de la propuesta de una Ley de Medidas de Fomento del Mercado del Arte. Explica Mercedes Basso que ya está elaborado el redactado de la misma, pero que falta aún la exposición de motivos debido a que no hay aún un estudio sólido del sector: «El coleccionismo es aún residual en España y para su desarrollo se necesita la participación privada». Por un lado, estaría sobre la mesa con esa ley la reforma tributaria del mercado del arte, revisión de los impuestos —tema espinoso, pues hay que contar con Europa— y de figuras como la dación en pago de impuestos, la normativa de Patrimonio Histórico y una nueva Ley de Mecenazgo que permita un mercado más ágil, transparente y profesionalizado. Asimismo, aspectos como el régimen de los artistas, las herencias de las colecciones o el apoyo internacional al mundo del arte. Peticiones que coinciden en gran medida con las de las asociaciones profesionales del sector. Van, y deben ir, de la mano sector público y privado en las reclamaciones al Gobierno. Es de esperar, pues, que esta iniciativa privada se sume a las conversaciones que ya ha comenzado Cultura.
Leopoldo Rodés subraya que «el patrimonio artístico de un país forma parte de su identidad y su riqueza, de su nivel de desarrollo. En España queda aún mucho camino por recorrer». En su opinión, el coleccionista no recibe en muchos casos la consideración que merece y aboga por fomentarlo como fuente de mecenazgo». Algo que podríamos aprender de los países anglosajones, que lo hacen, y muy bien. También ve necesario Rodés que en estos tiempos de crisis, cuando las Administraciones Públicas reducen su apoyo a la cultura, «se cree un estado de opinión, animando iniciativas privadas».
Además de la creación de sus primeros galardones, la fundación quiere incentivar la reflexión y el debate, con conferencias, encuentros y becas, así como la puesta en marcha de un interesante programa de introducción al coleccionismo (cómo comenzar a coleccionar arte, gestión de colecciones, contactos con especialistas...)

Tres trayectorias ejemplares