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miércoles, 1 de septiembre de 2010

El mayor error no es el que cometes sino el que dejas de cometer por miedo a cometerlo" (Germán Castaños)

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"El mayor error no es el que cometes sino el que dejas de cometer por miedo a cometerlo" (Germán Castaños)

 

Hola Amigos:
¿ Qué diablos tiene que ver la felicidad con la innovación ? ¿ Qué eso de happy innovation ?
Viendo el sentido utilitario que se le otorga a la labor innovadora ( dinero, mercado, producto, posicionamiento... bla, bla, bla ) deseo enfocarme en una mirada más ¿ romántica ?; bastante inexplorada. Muy subestimada.
Un buen salario no alcanza para retener talentos. Ni siquiera un buen clima laboral. Tampoco una combinación de ambas. Un ambiente creativo e innovador donde el individuo pueda desplegar su vuelo intelectual y genere aportes a la empresa " Made in González " " Made in García " ya es otra cosa.
Todos ustedes saben de las características de la Generación Y. Inestable a los "ojos viejos" del análisis laboral, son jóvenes que buscan sin cesar su mejor estado. Su compromiso es consigo mismo y con su felicidad. El trabajo tiene que conciliar con sus sueños, sus deseos y su personalidad.
Un empleo en el cual el adulto pueda apelar a su "cerebro histórico" (creatividad de la niñez) lo llevará a estadios de lúdico pensar, a estadios donde la felicidad de la creación era el Norte espontáneo. Tan básico como sentirse un poco niños para crear; bastante adultos para racionalizar.
Quien pueda crear, puede aportar innovaciones insospechadas a la empresa. Quien pueda "dejar su sello" ("Yo lo hice" "Yo lo inventé" "Fue mi idea") ensanchará su espacio de pertenencia. Quien se siente importante dentro no repara en el afuera ( es discutible pero hay ciertas connotaciones simbólicamente parecidas en el amor ).
El "Yo lo hice" "Yo lo inventé" "Fue mi idea" no hace más que, como bien cree Fukuyama, activar losresortes del reconocimiento. Al fin y al cabo, uno de los principales motores de nuestra conducta. De manera encubierta o racionalizada, es bueno reconocer el poder del reconocimiento en la toma de decisiones personales. Especialmente cuando vamos en búsqueda de logros. Más aún cuando "vamos por los "molinos de viento". Fukuyama la tiene clara.
De esa manera el individuo no se siente un ejecutor de memorandos y seguidor de procedimientos (adrenalina: stress) . Hay un sentimiento de libertad creadora que llena. Una vez más brotan en el adulto reminiscencias de un pasado donde la imaginación devenía en felicidad (serotonina - endorfina: bienestar )
Ya no estamos trabajando. O no solo trabajando. Estamos en un proceso de continua creación. Y en el crear, estamos otorgando valor al portfolio de la empresa, otorgando valor a las neuronas del individuo. Un interjuego virtuoso.
Mientras la mayoría de las empresas se dedican a estudiar y comprender mercados Steve Jobs y su gente se dedica a desafiarlos con irrupciones constantes (iPod, iPhone, iPad, bla bla bla).
Como dijo recientemente un entrenador de atletismo (La Generación Y) "son matadores de dragones y gigantes, jóvenes con el atrevimiento de la ignorancia". Tienen la " motivación interna para comerse el mundo, gente que son, a esta edad, 100% testosterona". Aplacar esos instintos es mostrarles "la puerta de salida".
Disculpen la contundencia, perdonen la obviedad. ¿Qué empresa para trabajar va a elegir un Generation Y ?. Se quedan con un "Jobs"* que da rienda suelta a la libertad creativa; se quedan con un "Jobs"* que ignora con sabiduría intuitiva estudios de mercado. Se quedan con un "Jobs"* que se banca productos "locamente nuevos".
* Jobs ( cualquier ejecutivo que encarne esos ideales de "jugada disrupción" )
La "memoria colectiva" de una empresa debería ser revisada con regularidad. Casi con la misma frecuencia que controlas el aire de tus neumáticos. La instauración de modales, ritos, secuencias y procedimientos pueden devenir en una movilidad estancada. Hacemos mucho, nos movemos (en sentido innovador) poco. El hacer se burocratiza.
Así, ayer es igual a hoy. Hoy será igual a mañana. Mi abuela Esther hubiese dicho "Estamos sonados".
El abordaje desde la innovación como palanca para la felicidad puede tener connotaciones idílicas y utópicas. Especialmente para quien no puede "meterse en la piel del otro". Por crianza, educación, edad cronológica o el motivo que sea. Si pueden ver en profundidad y meterse dentro de "la piel, la mente y el corazón" de su gente valorarán que mi visión es "pan para hoy, delicatessen para mañana"
El alma tiene tres cualidades: creatividad, curiosidad y entusiasmo. Cualquier "día a día" que ignore estas cualidades, está eyectando personas. Está eyectando talentos.
¿ Se dan cuenta por que la creatividad tiene que ser un ejercicio DIARIO en la empresa ? En la vida!
Levante la mano (con el corazón) quien quiere ser Happy Innovation.
Blog de German Castaños